Cómo sustituir la electroválvula de doble entrada de la lavadora

Cómo sustituir la electroválvula de doble entrada en la lavadora paso a paso

¿Por qué mi lavadora no llena de agua durante el ciclo y cómo identificar si la electroválvula de doble entrada está fallando?

Posibles causas por las que la lavadora no llena de agua

Cuando una lavadora no llena durante el ciclo, las causas más frecuentes suelen estar relacionadas con problemas en la electroválvula, suministro de agua o bloqueos en las mangueras. En muchos casos, la electroválvula de doble entrada, que regula el ingreso de agua a la máquina, puede presentar fallos que impiden que se abra correctamente. También es importante revisar que no exista una obstrucción en las mangueras de entrada, que el filtro de entrada esté limpio y que el suministro de agua esté activo y con presión adecuada. La presencia de aire en las tuberías o una válvula de cierre cerrada completamente también puede ser la causa.

¿Cómo identificar si la electroválvula de doble entrada está fallando?

Para detectar si la electroválvula está fallando, primero asegúrate de que el suministro de agua esté abierto y funcione correctamente en otras tomas. Luego, revisa visualmente si la manguera de entrada está bloqueada o doblada. Un síntoma típico de una electroválvula defectuosa es que, aunque el suministro esté activo, la máquina no recibe agua o solo lo hace en poca cantidad. Otra señal es que, tras varias inspecciones, la manguera y el filtro están limpios, pero la lavadora sigue sin llenarse. En estos casos, la electroválvula puede estar bloqueada por suciedad, o el solenoide que la controla puede estar averiado, lo que impide que reciba la señal para abrirse.

Pasos para comprobar y actuar ante una electroválvula defectuosa

Para verificar si la electroválvula está fallando, primero desconecta la lavadora y localiza la pieza en la parte trasera. Puedes realizar una prueba de continuidad en el solenoide con un multímetro; si no hay continuidad, la electroválvula necesita ser reemplazada. Además, si al aplicar presión de agua en la manguera y esta no fluye, la causa probablemente sea la electroválvula bloqueada o dañada. En muchos casos, la reparación más efectiva y duradera es sustituir la electroválvula por una pieza nueva y compatible, asegurando que el suministro de agua y los filtros estén limpios y en buen estado para evitar fallos recurrentes.

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¿Qué síntomas indican que la electroválvula de doble entrada en la lavadora necesita ser reemplazada?

Problemas en la entrada de agua y fallos en el llenado

Uno de los signos más claros de que la electroválvula de doble entrada puede estar fallando es la dificultad o imposibilidad de que la lavadora se llene correctamente. Si notas que la máquina no recibe agua, tarda mucho en llenar o presenta un llenado irregular, puede deberse a que la electroválvula no se abre o cierra adecuadamente. Este componente controla el flujo de agua desde las tuberías hacia los diferentes compartimentos, por lo que su mal funcionamiento afecta directamente el proceso de llenado. Es importante revisar si el problema se presenta en ambos compartimentos o solo en uno, ya que esto puede indicar si la electroválvula está bloqueada o dañada.

Ruido anormal durante el proceso de llenado

Un síntoma que suele pasar desapercibido pero que es indicativo de una electroválvula defectuosa es la presencia de ruidos extraños durante el llenado. Un clic constante, golpes o vibraciones inusuales pueden señalar que la válvula está atascada, sucia o presenta alguna avería interna que impide su correcto funcionamiento. Estos sonidos suelen acompañarse de retrasos en la entrada de agua o de una entrada de agua demasiado rápida o irregular, lo cual puede dañar otros componentes o generar fugas.

Fugas de agua y pérdida de presión

Otra señal de que la electroválvula necesita ser reemplazada son las fugas de agua en la zona de la válvula o en la manguera de entrada. Una electroválvula dañada o con juntas deterioradas puede permitir que el agua escape, causando manchas, charcos o incluso daños en el suelo. Además, si la máquina pierde presión o si notas que la cantidad de agua en cada ciclo es menor de lo habitual, también puede estar relacionada con un fallo en la válvula, que no regula correctamente el flujo de entrada.

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Problemas persistentes tras limpiar o revisar la válvula

Por último, si tras realizar una limpieza o revisión básica la lavadora continúa presentando problemas en el llenado o en la regulación del agua, es probable que la electroválvula esté desgastada o dañada y requiera su sustitución. En estos casos, la reparación de la válvula suele ser más efectiva que intentar repararla, garantizando un funcionamiento correcto y evitando averías mayores en el sistema de entrada de agua.

Cómo sustituir la electroválvula de doble entrada en la lavadora paso a paso

Pasos prácticos para cambiar la electroválvula de doble entrada en tu lavadora y solucionar problemas de llenado

Preparación y seguridad antes de comenzar

Para cambiar la electroválvula de doble entrada en tu lavadora, lo primero es desconectar el aparato de la corriente eléctrica y cerrar la llave de paso del agua. Es fundamental asegurarse de que no haya presión en las tuberías para evitar fugas o accidentes. Antes de desmontar, revisa que tienes a mano las herramientas necesarias, como destornilladores y una cubeta para recoger posibles restos de agua. Además, inspecciona visualmente la electroválvula para detectar signos de obstrucción, daño o acumulación de suciedad, lo cual puede estar causando problemas en el llenado.

Desmontaje de la electroválvula de doble entrada

Accede a la parte trasera de la lavadora para localizar la electroválvula, que generalmente está conectada a las mangueras de entrada de agua. Afloja las conexiones de las mangueras, asegurándote de sujetar las mangueras con cuidado para evitar que caigan gotas o restos de agua. Desmonta los tornillos que sujetan la electroválvula a la estructura del electrodoméstico. Antes de extraerla, revisa si hay cables conectados; si es así, desconéctalos con precaución, recordando la posición para facilitar la reconexión posterior.

Instalación de la nueva electroválvula y comprobación

Coloca la nueva electroválvula en su posición, asegurándote de que encaje correctamente y que los tornillos queden firmes. Reconecta las mangueras de entrada, verificando que las abrazaderas estén bien ajustadas para evitar fugas. Conecta también los cables eléctricos en la misma posición que estaban en la pieza antigua. Antes de volver a usar la lavadora, abre la paso de agua y comprueba que no hay fugas en las conexiones. Por último, conecta la aparato a la corriente y realiza un ciclo de prueba para asegurarte de que el llenado funciona correctamente y que la electroválvula responde a las órdenes del programa.

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¿Cómo prevenir averías en la electroválvula de doble entrada y mantener en buen estado tu lavadora?

Realiza revisiones periódicas del estado de las conexiones y mangueras

Para prevenir averías en la electroválvula de doble entrada, es fundamental revisar regularmente las conexiones y mangueras que la alimentan. Busca signos de desgaste, grietas o fugas que puedan indicar un deterioro progresivo. La acumulación de suciedad o residuos puede afectar el correcto funcionamiento de la válvula, por lo que limpiar las conexiones con un paño húmedo y asegurarte de que no haya obstrucciones ayuda a mantener un flujo adecuado de agua. Además, verificar que las mangueras estén bien sujetas y sin dobleces evita tensiones que puedan dañar la electroválvula.

Controla la calidad del agua y evita sedimentos

El agua dura o con altos niveles de sedimentos puede afectar la durabilidad de la electroválvula de doble entrada. Utiliza filtros de agua si es necesario y realiza un mantenimiento preventivo para reducir la acumulación de minerales y residuos que puedan obstruir los componentes internos. Esto no solo prolonga la vida útil de la válvula, sino que también previene fallos en el cierre o apertura, que podrían causar fugas o errores en el ciclo de lavado.


Evita sobrecargar la lavadora y respeta los ciclos de uso

Una sobrecarga frecuente o un uso inadecuado puede generar tensiones en los componentes internos, incluyendo la electroválvula. Siguiendo las recomendaciones del fabricante en cuanto a carga y programas de lavado, reduces el riesgo de que la válvula sufra un esfuerzo excesivo. Además, no olvides realizar limpiezas periódicas del filtro de entrada de agua y revisar que el sistema de control de agua funcione correctamente, ya que estos pasos ayudan a mantener la electroválvula en buen estado y en pleno funcionamiento.

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