¿Por qué mi lavadora no centrifuga y puede estar relacionado con el presostato?
Función del presostato en el ciclo de centrifugado
El presostato es un componente fundamental que controla el nivel de agua en la lavadora. Durante el ciclo de lavado, envía señales a la placa electrónica para indicar cuándo el nivel de agua es correcto y, en consecuencia, permite que la máquina pase a la fase de centrifugado. Si este componente presenta fallos, la lavadora puede detectar un nivel de agua incorrecto o inexistente, impidiendo que inicie o complete la centrifugación.
Cómo puede afectar un presostato defectuoso
Un presostato averiado o sucio puede provocar que la lavadora no centrifugue, incluso si el resto del sistema funciona correctamente. Entre las causas más comunes están:
- Fallo en el contacto eléctrico del presostato.
- Obstrucción en la manguera que conecta el presostato con la compartimentación de agua.
- Desgaste o rotura del propio presostato.
Estos problemas generan una lectura errónea del nivel de agua, lo que hace que la máquina no pase a la fase de centrifugado para evitar posibles daños o desbordamientos.
¿Cómo detectar si el presostato es el causante?
Para comprobar si el presostato está provocando que la lavadora no centrifugue, es recomendable realizar una inspección visual y funcional. Algunos pasos útiles incluyen:
- Verificar que la manguera de conexión esté limpia, sin obstrucciones ni dobleces que impidan la correcta transmisión de presión.
- Escuchar si durante el llenado se produce un clic en el presostato, señal de que está activándose correctamente.
- Probar la continuidad del presostato con un multímetro, asegurándose de que abre y cierra correctamente en los niveles de presión adecuados.
Si tras estas revisiones el componente presenta fallos, su sustitución suele ser la solución más efectiva para restaurar el correcto ciclo de centrifugado.
¿Cuáles son las causas comunes de que una lavadora no drene ni centrifugue correctamente?
Obstrucciones en el sistema de desagüe
Una de las causas más frecuentes por las que una lavadora no drena ni centrifuga correctamente es la presencia de obstrucciones en el conducto de desagüe o en la bomba. Los restos de pelusas, monedas, pequeños objetos o residuos de detergente pueden acumularse en estas partes, bloqueando el paso del agua. Para detectarlo, es recomendable revisar y limpiar tanto la manguera de desagüe como la bomba, asegurándose de que no haya restos que impidan el flujo adecuado. La acumulación de suciedad en estos componentes suele ser la causa principal de fallos en el drenaje y la centrifugación.
Problemas en la bomba de desagüe
Otra causa habitual es el fallo o desgaste de la bomba de desagüe. Si la bomba está averiada, bloqueada o ha dejado de funcionar, el agua no podrá expulsarse correctamente, afectando tanto el drenaje como la capacidad de centrifugar. Es importante verificar si la bomba emite ruidos extraños o si no realiza el ciclo de desagüe en absoluto. En muchos casos, una bomba obstruida o dañada requiere reemplazo, ya que su reparación no siempre resulta efectiva a largo plazo.
Fallas en el sistema eléctrico o en los componentes de control
Por último, fallos en la placa electrónica, en el motor o en los sensores de nivel de agua pueden impedir que la lavadora inicie o complete correctamente las funciones de drenaje y centrifugado. La detección de estos problemas suele requerir una revisión especializada, ya que pueden estar relacionados con cortocircuitos, componentes quemados o fallos en los interruptores de nivel. Cuando estos componentes no envían las señales correctas, la máquina puede detenerse o no activar los procesos necesarios para completar el ciclo.

¿Cómo puedo limpiar el presostato de mi lavadora para solucionar fallos en la fase de centrifugado?
Acceso y revisión del presostato
Para limpiar el presostato de tu lavadora, lo primero es localizar su ubicación. Generalmente, se encuentra en la parte superior o lateral de la cuba, conectado a través de una manguera de presión. Antes de manipularlo, desconecta siempre la lavadora de la corriente eléctrica para evitar riesgos. Retira la carcasa o panel de acceso con cuidado y revisa visualmente el estado del presostato y la manguera conectada. Es importante verificar que no haya obstrucciones o residuos que puedan afectar su funcionamiento.
Limpieza de la manguera y del propio presostato
El presostato funciona mediante la presión del agua en una manguera que envía información al sistema de control. Si esta manguera está obstruida, dañada o sucia, puede generar fallos en el ciclo de centrifugado. Para limpiar, retira la manguera con cuidado y enjuágala con agua tibia para eliminar residuos, sedimentos o restos de jabón. Asegúrate de que no tenga grietas o roturas; en caso de daño, será necesario reemplazarla. También limpia suavemente el interior del puerto del presostato, usando un paño suave o un hisopo humedecido en alcohol isopropílico para eliminar residuos y suciedad acumulada.
Revisión y mantenimiento tras la limpieza
Una vez que hayas limpiado y revisado la manguera y el presostato, vuelve a conectar la manguera en su lugar, asegurándote de que quede bien fijada. Antes de cerrar la carcasa, realiza una prueba encendiendo la lavadora y seleccionando un ciclo de lavado corto para verificar si el problema en el centrifugado se ha solucionado. Si el fallo persiste, puede ser necesario realizar una revisión más profunda o considerar la sustitución del presostato, ya que una limpieza superficial no siempre soluciona fallos internos o daños en el componente.
¿Qué medidas preventivas puedo tomar para evitar que el presostato de la lavadora se ensucie o falle?
Realiza una limpieza periódica del filtro y las zonas accesibles
Para prevenir que el presostato de la lavadora se ensucie o falle prematuramente, es fundamental realizar una limpieza regular de los componentes accesibles, especialmente el filtro de entrada y las áreas cercanas al presostato. Eliminar restos de detergente, pelusas y residuos que puedan acumularse ayuda a mantener un flujo de aire y agua limpio, reduciendo la posibilidad de obstrucciones que afecten su funcionamiento. Esta tarea no requiere herramientas complejas, pero sí atención para evitar dañar las conexiones o componentes delicados.
Revisa y limpia las tuberías y conductos de aire y agua
El presostato se comunica mediante conductos que pueden acumular suciedad, moho o residuos, especialmente en ambientes húmedos. Inspecciona y limpia regularmente las tuberías de aire y agua para asegurar que no presenten bloqueos o fugas. Usa agua tibia y un cepillo suave o un paño para eliminar la suciedad. Mantener estos conductos en buen estado ayuda a que el presostato reciba señales precisas y evita fallos por contaminación o obstrucción.
Controla la calidad del detergente y evita sobrecargar la lavadora
El uso excesivo o incorrecto de detergente puede generar residuos en los componentes internos, incluyendo el presostato. Opta por detergentes adecuados y en cantidades recomendadas para reducir la acumulación de residuos que puedan afectar su sensibilidad. Además, evita sobrecargar la lavadora, ya que cargas excesivas generan un esfuerzo adicional en el sistema de presión y pueden forzar o dañar el presostato con el tiempo.
Realiza revisiones periódicas y atención a los síntomas de avería
Aunque las medidas preventivas ayudan a prolongar la vida útil, es importante estar atento a posibles síntomas de fallo, como ciclos de lavado interrumpidos, errores relacionados con la presión o ruidos extraños. Revisar periódicamente el estado del presostato y sus conexiones permite detectar problemas antes de que se conviertan en averías mayores, garantizando un funcionamiento fiable y duradero.



